Como resolver los conflictos causados por el Ego

La palabra ego proviene del latín y significa «yo». El psicoanalista Sigmund Freud, en su teoría usa mucho este término, para él, la personalidad humana se compone de 3 partes, el ego, el superego y el ello, aunque normalmente se conoce como Ello, yo y super yo.

-El ello para Freud es la parte de los deseos inconscientes y está en constante conflicto con el Yo y el superyo.

-El superyó es la parte que contrarresta al ego, la parte que recibimos de la cultura.

-El yo (o ego) es lo que actúa intentando conseguir los deseos del ello, sin llevarle la contraria al superyó

Como resolver los conflictos causados por el EgoQuizás tu seas una de esas personas que condenan guerras pero al mismo tiempo, te encuentras luchando tus propias batallas personales, tus relaciones nunca han sido tan estables como te gustaría que fueras, de hecho, si te pones a pensarlo puede que tu vida esté llena de conflictos constantemente. Te resulta difícil llevarte bien con tu cónyuge, tus seres queridos, familiares, amigos  o compañeros de trabajo .Eres alguien que desea paz en su vida sin embargo, pareciera que solo atraes experiencias que son contrarias a lo que quieres.

Tal vez no te hayas dado cuenta de que tus acciones se deben principalmente a tu ego. Tu ego es adicto al drama. Al entrar en conflicto, experimenta una oleada de energía negativa que alimentará tu ira, frustración y hostilidad. Si no tienes control de ello, puede que tu rabia tome las riendas de tu vida.

Necesitas saber que tu ego es la cara del conflicto y eres tu quien le da al ego el poder sobre ti mismo. Sin embargo, basta con que te identifiques con un estado mental  una opinión, un juicio, una historia o una perspectiva para activar tu ego. Cuando afirmas que ere tu quien tiene la razón, estás insinuando  que la otra persona está equivocada. A nadie le gusta saber que está equivocado por lo que el ego pudiera ser responsable de una próxima discusión.

“yo estoy bien, tú estás mal” – es una creencia común que ocasiona discrepancias entre las personas. Muchas guerras han comenzado debido a este patrón de pensamiento. La egoísta necesidad de demostrar que se tiene la razón no trae nada bueno. Buscarás la manera de justificarte en lugar de pedir disculpas o aceptar la derrota. Te preguntarás ¿cómo puedes estar equivocado si tus argumentos se basan en hechos?

No hay que olvidarnos de que los hechos son básicamente pensamientos, pueden ser en gran medida una cuestión de percepción. Los pensamientos no son algo tangible, son representaciones y no la verdad en sí misma. Los datos también pueden ser creencias que se transmiten de generación en generación. Sus supuestos pueden, si se examinan, no tener ninguna base. Los hechos pueden estar  hechos para satisfacer el ego.

Los egos grandes distorsionan la información para satisfacer las necesidades egoístas de uno mismo. En definitiva, lo que se percibe como un hecho bien puede ser una ilusión.

Por el contrario, cuando estás en desventajas en tus batallas, no es difícil jugar el papel de víctima. Tu ego gana fuerza con la compasión, simpatía y el dolor compartido de los demás.  Te encanta volver a contar la historia de cómo has sido traumatizado, calumniado o maltratado injustificadamente. Una y otra vez repites el mismo discurso en tu cabeza. Te gusta mantener fresca la historia de “alguien me hizo tal cosa a mí”. No es de extrañarse que continuamente estés contando historias en las que fuiste la víctima. Cuanto más agraviado te sientas, mayor será tu ego.

En lugar de señalar a alguien, se debe asumir la responsabilidad personal. Debes darte cuenta de que lo que estás experimentando casi refleja tus pensamientos. Por lo tanto, los temores que subyacen detrás de las respuestas emocionales son precisamente los mismos que estás teniendo. En resumen, es necesario mirar a tus enemigos para descubrir tus pensamientos ocultos, centrados en su ego.

Tus reacciones emocionales son producto de tu resistencia. En contraste, no puedes estar en armonía con el presente.  Si lo análisis a través del tiempo, encontrarás que al darle fin al conflicto, surge otro y con el final de un reto, se presenta otro. Esa es la naturaleza de la vida.

Para finalizar tu flujo constante de conflictos, es necesario hacer una elección consciente. Puedes poner fin al conflicto en el que te encuentras en este momento, renunciando a la lucha para demostrar que tienes la razón. Debes entender que los pensamientos detrás del conflicto no tienen permanencia y debes optar por la paz.