Soy de las personas que opina que la resistencia al cambio limita nuestra capacidad para transformarnos en una mejor versión de nosotros mismos. Para poder lidiar con los cambios primero debemos comenzar a reemplazar el miedo a lo desconocido por curiosidad. Como he dicho con anterioridad, mantenernos en nuestra zona de confort puede mantenernos a salvo, pero eso no nos permite vivir.
¿Cuándo fue la última vez que tuviste que lidiar con un gran cambio? Para muchos, romper con la rutina familiar resulta impensable, al punto en que produce ansiedad e incluso aterroriza. Pero en ocasiones existen situaciones que nos obligan a ello, desanimándonos o incluso, llegando a enfermarnos. Es muy probable que estos cambios se basen en una decisión de consecuencias inciertas, pero necesaria. Ya sea que tenemos que mudarnos a otra ciudad por cuestiones de trabajo o tenemos que permitir que un familiar se mude con nosotros.
Pero si se ha dicho tanto que los cambios son parte de la aventura de la vida, ¿Por qué nos resistimos tanto? En parte, se debe al miedo natural a lo desconocido. A menudo la gente piensa en el cambio como algo peligroso, pero éste nos ayuda a recordar todas las instancias del pasado en que nuestra vida se ha visto alterada y a darnos cuenta de que no sólo no moriste en el intento, sino que a menudo, las cosas resultan mejor de lo que podrías esperar.

Básicamente ¿Qué implica este proceso para como lograr mis metas? Es bien sabido que a fin de lograr una meta, primeramente habrá que haber fijado nuestro objetivo, realizar algún tipo de plan a seguir para luego poner en marcha este plan con la finalidad de ejecutar los pasos o las acciones que previamente habíamos planeado. Pero si desde un principio fijamos nuestra meta y conocemos el proceso que se requerirá ¿por qué solo un pequeño porcentaje de las personas que se fijan una meta la logran?
