23 Sep

Beneficios de la siesta

Las actuales sociedades industriales no ven con buenos ojos a quienes duermen la siesta, es más existe incluso un rechazo generalizado a aceptar que necesitamos dormir. Pero desconocen los beneficios de la siesta.

Beneficios de la siestaUn estudio de Harvard publicado el año pasado mostró que una siesta de 45 minutos mejora el aprendizaje y la memoria. Dormir la siesta reduce el estrés y disminuye el riesgo de infarto, apoplejía, diabetes y aumento excesivo de peso.

Por otra parte, cuantas más horas pasamos despiertos, más lento se vuelve nuestro cerebro. Además, pasar una noche en vela reduce en casi un 40 por ciento la capacidad para emprender nuevas actividades debido a la paralización de algunas zonas del cerebro.

La palabra “siesta” procede del vocablo latín sexta. Los romanos se referían a la hora sexta, seis horas después del comienzo de la jornada, para definir el momento del día en que hace más calor y resulta más pesado emprender cualquier acción, por lo que lo mejor es ponerse a descansar. Pero ¿por qué sobreviene el sueño?

Los estudios indican que la siesta es una necesidad determinada por los ritmos biológicos de la vigilia y el sueño. No estamos siempre igual de alertas: hay momentos en los que nos relajamos siguiendo el mandato de los relojes internos, algo que suele ocurrir entre la una y las cuatro de la tarde, en que aparecen las ganas de dormir.

Pero, aunque pasa en todas las especies animales, el hombre ha ido reprimiendo esa necesidad. Además, ésta aumenta tras la comida, debido a que se produce un cambio en la circulación: aumenta la sangre en el estómago e intestino delgado para absorber alimentos, y, por tanto, llega menos sangre al cerebro, lo que provoca una sensación de letargo. Éste es mayor cuando la comida es abundante y rica en proteínas.

La siesta casi siempre se realiza después de comer, por lo que durante tiempo se ha considerado como un error puesto que se creía que el metabolismo se ralentiza y los alimentos nos tienden a engordar mucho más. Esta creencia ha perdurado durante muchos años, pero lo que es cierto que el cuerpo después de la comida principal del día no se encuentra con las fuerzas suficientes para seguir adelante. Es necesario que reposemos durante unos minutos, y qué mejor manera de hacerlo que a través de la siesta.

A nivel cardiaco la siesta también provee beneficios, ya que ese pequeño tiempo dedicado a descansar nos ayudará a relajar nuestro corazón y hacer que esté más descansado. A la larga conseguiremos eliminar estrés cardiaco y conseguir un mejor funcionamiento del corazón. Descansar a la mitad del día nos ayudará a aliviar tensiones y encontrarnos más relajados a todos los niveles, lo que nos ayudará a evitar situaciones de estrés.

En cuanto a los beneficios psicológicos, una siesta sirve como un mini escape, que brinda relajación y rejuvenecimiento.

A nivel psicológico la siesta tiene muchos beneficios, y es que es precisamente esa liberación de tensión y estrés lo que nos dará un estado de relajación total que se verá reflejado en nuestra manera de actuar, sobre todo a nivel mental. El cansancio corporal no solo es físico, sino que también es mental, por lo que es necesario que la mente desconecte y se relaje, y la siesta es una de las mejores maneras de conseguirlo.

Al descansar a mitad del día lograremos aumentar la respuesta mental de nuestro cuerpo a todos los niveles. Los reflejos se verán más agudizados y la capacidad de razonamiento y pensamiento también, consiguiendo que seamos más resueltos y veloces en nuestros razonamientos. Lo mismo sucederá con la capacidad de concentración, que nos hará estar más predispuestos a realizar actividades que requieran de todos los sentidos.

Por estos motivos y por ser una tradición que no debemos perder, la siesta debería convertirse en una práctica que todos nosotros realicemos habitualmente.