27 Ago

Consejos para dormir bien

Cuando tu cuerpo no logra realizar las funciones que ocurren durante el sueño los problemas de salud comienzan a surgir. Por extraño que suene, se sabe que una persona gasta más de un tercio de su vida durmiendo. Pero no creer que solo porque el cuerpo está en reposo aparentemente mientras dormimos está ahí sin hacer nada. Hoy os dejare unos consejos para dormir bien.

Consejos para dormir bienMientras dormimos, el cuerpo se repara a sí mismo, por ello es que a la mañana siguiente cuando suena el reloj, en la mayoría de los casos nos sentimos frescos y renovados. Sin embargo, dejar de darle prioridad al sueño y pasar gran parte de la noche en vela puede afectar tanto tu productividad, tu juicio y tu habilidad para retener información al día siguiente.

 

Por si fuera poco, no dormir lo suficiente contribuye a problemas de obesidad, diabetes y por supuesto, a un mal humor. ¿Has escuchado la expresión “se levantó del lado equivocado de la cama”? Si bien algunos factores como el estrés o eventos traumáticos en tu vida pueden contribuir a noches enteras sin sueño, la falta de sueño constante puede ser señal de un problema de salud más graves, como depresión y desórdenes de sueño como apnea.

Si te preocupa que pudiera tratarse de eso, nunca está de más acudir al doctor y despejar todas estas dudas. Un profesional puede recomendarte el medicamento o terapia adecuada, dependiendo de los resultados de una evaluación previa.

Así que, para evitar estos malestares que no solo perjudican tu humor sino tu salud, échale un vistazo a estos prácticos consejos que podrás poner en práctica para lograr un mejor sueño.

Establece una hora para ir a la cama dentro de tu rutina. Al hacer eso, ayudarás a que tu cuerpo comience a acostumbrarse a una hora específica en la que es hay que hacer a un lado el estrés y relajarse. Intenta ir a la cama todos los días a la misma hora y de ser posible, hasta los fines de semana.

Deshazte del estrés a través de la escritura. Se sabe que todas las actividades estresantes propician la liberación de las hormonas que nos mantienen estresados y por ende, en alerta constante. Pero si escribes todos esos pensamientos estresantes en un diario o simplemente los anotas por ahí, esto podría ayudarte a olvidarte de todos esos pensamientos que no te permiten estar en calma una vez que los pongas por escrito. Los estudios sugieren que cierto tipo de terapias que incluyen la escritura te permiten a diario concentrarte   más en los aspectos positivos que en los negativos.

Cuida tus reservas de magnesio. Los estudios sugieren que el magnesio juega un papel muy importante en la habilidad para dormir durante toda la noche. Podrías comenzar a incluir en tu dieta comida que sea rica en magnesio, como la calabaza, las semillas y  las espinacas. O bien, comenzar a ingerir complementos alimenticios que puedes comprar fácilmente en tiendas de vitaminas  y beberlas unas dos horas antes de ir a la cama.

Bebe más té. Algunas infusiones o tés son una opción natural completamente inofensiva que te ayudarán a reducir la ansiedad y te facilitarán conciliar el sueño.

Ejercítate regularmente. El ejercicio aeróbico disminuye la latencia del sueño y el tiempo que pasaban despiertos en un 36% e incremento el tiempo total de sueño en un 21% como así también, mejoro la eficiencia de las horas de descanso.

Acostumbra a tomar una siesta breve.  Tomar una siesta  después de comer nos ayudará en primer lugar a aliviar tensiones físicas. A lo largo de la mañana no paramos de realizar diferentes actividades que nos dejan bastante cansados. Un descanso a la mitad de la jornada nos ayudará a reponernos y recobrar fuerzas para seguir adelante todo lo que nos resta de día. Sin embargo, nunca debemos sobrepasar la media hora, ya que el efecto será el contrario, pues nos dejará una sensación de malestar y de cansancio mayor de la que teníamos antes de echarnos a dormir y nos dificultará dormir por la noche.

Duerme por lo menos 7 horas al día.  La mayoría de los adultos necesitan dormir de 7 a 8 horas cada noche. Si tienes problemas en dormir, cambia tu rutina para dormir el tiempo que necesitas. Es muy difícil cambiar o romper el ciclo natural del sueño. Cuando las personas tienen que trabajar durante la noche, les es difícil dormir lo suficiente durante el día.