01 Dic

Consecuencias de no dormir bien

Sabemos de muchos de los efectos comunes de la falta de sueño, como lo son el mal humor y el bajo rendimiento. Pero ¿conoces todas las consecuencias de no dormir bien? ¿Sabías que la falta de sueño también puede tener consecuencias graves para tu salud física?

Consecuencias de no dormir bienA menudo, los responsables de la falta de sueño son el estrés, las computadoras y el trabajo que nos llevamos a casa. Sin embargo, el costo de todas estas noches de insomnio es algo más que mal humor y falta de concentración. La falta de sueño regular aumenta el riesgo de enfermedades graves como la obesidad, enfermedades del corazón y diabetes, acortando con ello tu esperanza de vida.

¿Cuándo es que necesitas dormir más de lo normal? En algunas situaciones, necesitamos más que las 8 horas estándar de sueño.

Tampoco es  para alarmarse si un día duermes de 10 a 15 horas, sobre todo si:

          Te estás recuperando de una enfermedad

          Estás embarazada

          Padeces de una enfermedad crónica

          Has experimentado un esfuerzo físico extremo, como correr una maratón

Pero ¿Cuánto sueño necesitamos?

La mayoría de las personas necesitan 8 horas de sueño en promedio, pero dependiendo del funcionamiento de su cuerpo algunos necesitarán más y otras menos. Lo importante es estar consciente de la cantidad y calidad de sueño que necesitas a diario para seguir funcionando.

Una prueba – que casi nunca falla – y que determina si estás durmiendo lo suficiente es llevar el registro durante un lapso de tiempo. Si en la mayoría de los días te despertaste cansando o anhelabas poder tomar una siesta más tarde, sin duda es porque no estás durmiendo lo suficiente.

Pero la falta de sueño no es solo porque no halla tiempo para ello. Existe una gran variedad de factores que pueden causar la falta de suelo, incluidas algunas complicaciones de salud tales como la apnea del sueño. En la mayoría de los casos se trata de una cuestión de malos hábitos de suelo.

Otro de los errores que cometemos en cuanto al sueño es dormir de más. Aunque lo más común es no dormir lo suficiente, dormir demasiado también puede causar problemas.

Dormir de más también se relaciona con problemas físicos, tales como la diabetes y las enfermedades del corazón. De acuerdo con la Fundación de la Salud Mental, del 15 al 40% de las personas que duermen de más tienden a padecer depresión.

Todo el mundo ha experimentado la fatiga, el mal humor y la falta de concentración luego de una mala noche de sueño. Puede que una noche ocasional sin dormir te haga sentir cansado e irritable al día siguiente, pero eso no va dañar tu salud.

Por el contrario, varias noches consecutivas de desvelo o insomnio agravan ciertos efectos mentales. Tu cerebro está disperso, por lo que te será difícil concentrarte o tomar decisiones. Experimentaras fatiga que se prolongará durante el día, aumentando el riesgo de lesionarte o tener un accidente en tu hogar, el trabajo o de tráfico.

La reacción del cuerpo ante el desvelo es similar a la resistencia a la insulina que ocurre en el cuerpo antes de desarrollar diabetes. La insulina ayuda a convertir glucosa en energía. Cuando hay resistencia de insulina, el nivel de azúcar en la sangre se dispara, puede dañar los órganos y hasta podría ser fatal.

La pérdida de reflejos, visibilidad y coordinación de movimientos también aparece ante la falta de sueño. Por esto es que en pilotos de líneas aéreas, choferes de transporte de pasajeros se exige que respeten la cantidad de horas de sueño.

 En lo físico, la falta de sueño también repercute en la habilidad para procesar la glucosa, lo que puede provocar altos niveles de azúcar en la sangre y otros síntomas de diabetes. También puede ocasionar que la glucosa se almacene como grasa, lo que provoca un aumento de peso.

En cuanto a las consecuencias que causa el desvelo, los expertos mencionan  que es suficiente una buena y larga dormida para la total recuperación de dos o tres  noches seguidas de desvelo. En tiempos de mucha actividad bastará dormir de cinco a seis horas, siempre que cada tres días se haga una dormida de ocho horas.