28 Oct

La siesta

¿Por qué deberíamos tomar la siesta? Los ritmos circadianos constituyen el reloj biológico humano que regula las funciones fisiológicas del organismo para que sigan un ciclo regular que se repite cada veinticuatro horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia. El sueño y la vigilia están asociados a los estímulos de luz, que el cerebro asocia con una mayor actividad fisiológica mientras que, en la oscuridad, se inhiben estas funciones.

Pros y contras de tomar una siestaEl ritmo del sueño en una persona es básicamente un reloj de veinticuatro horas. Éste “reloj biológico” genera un importante aumento de somnolencia entre las 2 y 6 de la mañana en la mayoría de las personas. Esto es lo que ayuda a que podamos permanecer dormidos durante las horas de la noche con mayor facilidad.

Sin embargo a consecuencia de la alteración de este ritmo biológico, las personas que se ven obligadas a trabajar en turno de noche duermen entre cinco y siete horas menos por semana pero, aunque pudiesen descansar en un lugar oscuro y aislado de ruidos, la calidad del sueño diurno es inferior a la del nocturno y se reduce el tiempo total de sueño, aumentando los despertares.

El sueño tiene cinco etapas. Si su siesta se extiende de la etapa 1 (sueño liviano) a la etapa 2 (actividad cerebral ralentiza), se despertará sintiéndose más energizada/o y alerta. Si su siesta se extiende a las etapas 3 y 4 (sueño profundo), usted no se despertará fácilmente y se sentirá atontada/o y cansada.

La primer etapa dura aproximadamente 10 minutos y la segunda dura otros 10 minutos. Esto hace que 20 minutos sea el tiempo ideal para una siesta aunque puede variar ligeramente; usted tiene que experimentar para aprender lo que funciona mejor para usted.

El objetivo principal de la siesta es recuperar rápidamente los niveles de energía y revertir los efectos de la somnolencia que a veces afectan nuestras tardes. En la mayoría de los casos se debe evitar largas siestas en un intento de recuperar el sueño perdido durante la noche. Una siesta de tres horas no es suficiente para compensar una sesión de cuatro horas la noche anterior.

Al contrario, una siesta larga hará que tu ritmo biológico quiera esperar hasta las 2 de la mañana para ir a dormir aunque es posible que se sienta agotado toda la noche.

Por ello tu primera preocupación al decidir si tomas una siesta es «¿cómo afectará esto a mi sueño esta noche?» Si crees que pondrás en peligro tu sesión de sueño por la noche, lo mejor será no tomar una siesta. Sin embargo no dejes que esto te disuada de un breve descanso por las tardes, pues una buena siesta conlleva muchos beneficios:

* Aumenta nuestra atención y productividad
* Mejora nuestro estado de ánimo
* Aumenta las habilidades motoras
* Disminuye el estrés considerablemente
* Agiliza la memoria
* Mejora el aprendizaje
* Disminuye los riesgos cardiovasculares
* Mejora la digestión

Para aprovechar al máximo una siesta es importante:

Que la siesta sea corta. Tu siesta sólo debe durar entre diez y veinte minutos. Hay beneficios para las siestas más largas en algunas situaciones, pero por lo general con una siesta corta bastará.

Que sea temprano. Asegúrate de que tu siesta termine entre 7 u 8 horas antes de acostarte. Por ejemplo, si te acuestas a las 10PM, procura que tu siesta sea a más tardar a las 3PM. Si el cuerpo no te lo pide, no intentes dormir cueste lo que cueste, porque no es recomendable.

Se recomienda esperar alrededor de una hora desde que se termina de comer antes de realizar la siesta. De este modo, estaremos evitando las alteraciones digestivas. Es recomendable también movernos un poco previo al descanso, ya que nos ayudará a realizar la digestión y nos permitirá tener activo el organismo, evitando el sedentarismo que tan contraproducente es para la salud.

Asimismo, hay que tener en cuenta que después de dormir, siempre necesitamos un período de tiempo para recuperar el ritmo, por lo que tampoco es aconsejable para aquellos que necesiten realizar una actividad que requiera de estar a pleno rendimiento físico o mental a continuación.

Por último, quiero señalar que las personas que sufren de insomnio, depresión o algún otro tipo de trastorno del sueño deben evitar las siestas por completo. Obligarse a sí mismos a permanecer despiertos hasta la noche puede ser justo lo que necesitan para obtener finalmente una mejor noche de sueño.